Masaco de Plátano Maduro

Hoy te traemos una versión irresistible: Masaco de plátano maduro. Ese contraste entre el dulzor del plátano, lo saladito de la carne y el queso derretido lo convierte en el antojito perfecto. Y para que te quede con esa textura suave pero doradita, el secreto está en usar ingredientes de calidad.

 Ingredientes:

  • 6 unidades de plátano de freír (bien maduros).

  • 1/2 kilo de carne de res (cortes ideales: pecho o rapi).

  • 1/4 kilo de queso criollo(rallado).

  • Aceite Selecto (la cantidad necesaria para lograr una fritura perfecta).

  • Sal al gusto.

👩‍🍳 Preparación paso a paso:

1. El secreto de la carne (Nuestro «charque» casero) En una olla, poné a hervir la carne de res con una pizca de sal. Dejala el tiempo suficiente hasta que esté bien blandita y se desmenuce casi por sí sola. Una vez lista, retirala del agua y desmenuzala en tiritas finas. Aparte, calentá un chorrito de Aceite Selecto en una sartén y dale una fritada rápida a la carne desmenuzada hasta que quede doradita y crujiente, formando un delicioso «charque». Reservá.

2. La cocción del plátano Pelá los plátanos maduros y cortalos en trozos medianos. (Tip Selecto: Aunque algunas personas los hierven en agua por 20 minutos, nosotros te recomendamos freírlos en Aceite Selecto. La fritura carameliza los azúcares naturales del plátano maduro, dándole muchísimo más sabor a tu masaco sin dejarlo grasoso). Freílos a fuego medio hasta que estén bien doraditos por todos lados.

3. A meterle brazo Llevá los trozos de plátano (hervidos o fritos) a un tacú tradicional. Si no tenés tacú en casa, ¡no te preocupés! Podés usar un bol grande y aplastarlos con un tenedor o un pisa papas mientras sigan calientes. Majá bien hasta lograr una pasta suave y uniforme.

4. La integración de los sabores A esta pasta de plátano, añadile la carne frita que preparamos en el paso uno y un poco del queso rallado. Mezclá todo muy bien para que los sabores se integren en cada bocado.

5. El toque final y el emplatado Para darle una presentación de restaurante, agarrá una taza pequeña o un molde. Poné un puñadito de queso rallado en el fondo y rellená el resto con tu masaco. Compactalo muy bien con una cuchara, dale la vuelta sobre un plato, y al desmoldar vas a ver cómo el queso queda coronando esta delicia.

¡Listo! Servite una buena porción, preparate un café destilado o un api bien caliente, y sentate a disfrutar de este manjar que nos llena de orgullo.